Qué increíble lo que sucedió, encontrarte de repente…
Entre tantas personas y tu mirada era
la misma
Sí, tus rasgos habían cambiado, pero no
la chispa en tus ojos.
Fue sin duda una bomba en mi cabeza, sonrisas
en mi corazón.
De pronto un flechazo, un flashback
en mi memoria,
una fiesta en mis recuerdos de lo bien
que se sintió:
las cartas, los besos, los recuerdos,
los momentos, los desencuentros…
Nunca fuiste un asunto olvidado, pero sí
un karma pausado.
Quise preguntarte cómo te va…
Pero ya sabía la respuesta, lo vi en
tus momentos.
Sería un error pensar que no somos
felices.
Aunque dicen que el primer amor nunca
se olvida.
Fue un encuentro tan fugaz, dos tres
palabras y nada más.
Quise saber más, pero no me atreví a
preguntar.
Desde entonces como plaga, crece la
obsesión de una idea
por hablar contigo y de ti.
Pero no me malentiendas,
solo es la curiosidad de querer saber
más de ti después de mí.
Solo quiero tenerte en mi vida sin
ninguna doble intención.
Quiero reírme contigo, pensar en los
buenos momentos.
Pero nada de esto pasa.
Nada tiene un sentido y solo queda seguir con el mismo vacío.
Dejar las obsesiones en el olvido y sonreír por lo vivido.
y que el tiempo, un día, me vuelva hacer abrirlo.
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